viernes, 5 de noviembre de 2010

Huellas...



Hablas de una desdicha, 

una desdicha mal infundada,

gritas amarme,

cuando en mis palabras no crees,

No hay un nuevo comienzo con alguien, no existe el amor hacia un ser, no pienso en otro hombre...

Hay huellas en mi piel, huellas de tus manos y del perfume de tu piel, huellas que se quedaron impresas en mi cuerpo, tu olor se quedo en mi mente, que llega cada vez que recuerdo tu nombre, y como olvidar la primera vez que hice el amor, como olvidar al hombre que despertó mis sensaciones, al único que se ocupo de que yo sintiera, de lo que experimentaba, esta locura que se convirtió en un sueño, mi sueño, pero no todo es de un momento.

Me dejaste a la deriva, tragándome el amor que en mi crecía, me acostumbraste a tu bello trato, y me botaste en un rato, mi esperanza día a día se fue borrando, tus besos se hacían heridas, y las heridas ardían y dolían, heridas que aun no están sanadas, que aun queman, que me mantienen viva, pues tu robaste mi alma ese día, en el que te di mi cuerpo con todo los sentimientos que tenía, y tenia un miedo, un miedo profundo que las huellas que yo deje en ti, en tu arena, las borre el mar de tu pasado o el océano de tu presente.

Y gritas una despedida, un olvido, y yo quedare perdida en esa habitación donde fui tuyaa, ya que en tu gran mente no cabe que si estoy enamorada y al que le grito tanto amor es a tu alma... te amo.

Tienes un poco de mi amor y toda mi vida en tus manos...

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