jueves, 8 de julio de 2010

Capitulo primero: Venganza



"Rebecca era el alma más cercana de donde yo estaba, ella se encontraba observando lo que pasaba en la vida terrenal, volteo a verme y me llevo a observar lo que ella veía, me dijo con el pensamiento- No recuerdo lo que me pasó- sonrió y continuo observando y vaya escena su velorio era lo que ella veía. La tarde era lluviosa, se veía golpear la brisa contra la ventana y descender por el cristal y desvanecerse en él, era sorprendente como ahora me fijaba en tan pequeños detalles, desde que morí, observo más a detalle el planeta que abandone, las cosas pequeñas que nos daban alegría cada cosa que siempre pensamos que estará ahí al otro día, y se extrañan como aquellos sentimientos que llega sentir otro humano por ti aquella agonía y aquel dolor por la perdida, porque que te perdieron, en aquella escena que observamos Rebecca y yo se encontraba un hombre un joven como de la edad de Rebecca con la tristeza en su rostro anhelando algo, tal vez anhelando el regreso de su amada…"

No sé qué sentir, verte así jamás lo imagine, mi vida cambio, desde que te vi, ahí acostada sin una gota de vida, esperando inconscientemente que despertaras y que fuera todo una horrible pesadilla, hay Rebecca, no entiendo, no quiero aceptar que ya no tienes vida, no puedo vivir sin ti, y por más que trato de pensar no entiendo cómo era posible que no pude hacer nada para evitar tu muerte, ¿cómo era posible que no me mataran? ¿Por qué a ti? ¿Por qué no me mataron a mí también?, me quitaron lo que me hacía feliz, me quitaron mi vida, lo que amaba y las ganas de vivir, una gota enorme de agua me llamo mucho la atención, y en ella vi la cara de Rebecca como si ella me observara de donde se encontraba, pero yo sé que eso es imposible, pero lo más sorprendente es como te fijas en los pequeños detalles cuando ya no quieres vivir más…
Camine de regreso a mi casa, la casa de Rebecca no se encontraba muy lejos, la lluvia chocaba con mi cuerpo, el agua que caía sobre mi calmaba esta energía de mas que tenia, me sentía completamente raro, era un furia y una exaltación que no controlaba como podía quitarme todo esto que siento, se que fueron esos malditos hombres que se encontraban con Rebecca la noche que la mataron, pero como comprobarlo y si voy yo solo hacerle justicia se que terminare peor de lo que me dejaron ese día y decirle a mis amigos que me ayuden es algo con lo que no cuento, sé que no harían nada por Rebecca aunque ella este muerta y yo se los ruegue, pidiéndolo como favor de amigos, aunque ellos para mi eran como hermanos y harían lo que fuera por mí, no soportaban a Rebecca, ella era algo especial, y a pesar de todo lo que me hizo siempre la amaré con todo el corazón ella no era tan mala como me decían y me amaba sé que me amaba si ella me amaba.
-Disculpe- me dijo un hombre vestido de traje negro que se encontraba a la entrada de mi departamento- ¿Usted es Javier Córdova?
- ¿Quién lo busca?- le dije volteando a verlo y abriendo la puerta de mi departamento.
-Soy el agente Claudio Hernández, es sobre la investigación de la muerte de la señorita Rebecca Lira Nájera.
- Yo soy Javier Córdova, su novio, dígame ¿En que lo puedo ayudar, para que le soy útil?
- Buenas noches señor Córdova, sé que es mal momento, pero tengo son las investigaciones las que me obligan a preguntarle de nuevo que paso esa noche, la noche que asesinaron a Rebecca, su novia.
-Voy llegando del velorio de Rebecca, pero hare lo que sea para que atrapen a esos rufianes, adelante, entre, pase a mi departamento ahí hablaremos mejor- abrí la puerta.
-Gracias- dijo el oficial, que camino hacia adentro del departamento y observo todo lo que se encontraba en él.
Lo mire fijamente y dijo-¿Podría contarme que paso esa noche?- me hizo una seña de que si podía sentarse yo asentí con la cabeza, se sentó en el sillón y saco un blog de su abrigo- Lo escuchó señor Córdova.
-Rebecca mi novia, llegó a la fiesta donde me encontraba, un día antes habían llegado a mí rumores de que andaba con alguien más, ese día discutimos- si hubiera sabido que todo era mentira no hubiera pasado esto, se me quedó viendo el oficial así que tuve que continuar- Todo empezó en la fiesta de un amigo llamado Francisco Sánchez, era su cumpleaños, la verdad no quería ir, pero me convenció, todo estaba bien hasta que ella apareció, no iba sola, iba con un tipo muy creído y con los amigos de este. Durante la fiesta no cruzamos palabra, ni siquiera nos saludamos, ella bailaba con ese tipo, mientras yo bebía cerveza y trataba de no verla, era un tremendo dolor que estuviera ahí con él, no podía creer que me estaba haciendo eso a mí, no le duro ni siquiera un día el duelo, se consiguió a alguien lo más rápido que pudo y la verdad como me ca…
-Por favor no se desvíe del tema- dijo el policía.
-…nse. Lo siento, le decía: ella se besó con ese sujeto, él la tocaban, y yo ardía en rabia así que bebí más, más y más mis amigos solo se me quedaban viendo, no sabía qué hacer, solo quería dejar de verla seguir en lo mío y no pensar en ella, no sé porque lo hizo enfrente de mí. Entre en una furia que no podía controlar. La tome del brazo y la jale hasta el centro de la casa, y le dije que porque lo hacía y me dijo, por venganza, eso hizo que ardiera en furia y me la quise llevar de la fiesta así que la jale.
-¿Y qué paso?- me dijo el policía.
-El tipo con el que se estaba besando, me dijo que la dejara en paz se metió entre ella y yo y ella se quedó con él, yo me fui hacia la puerta para salir de ese lugar que solo me hería, salí sin despedirme de nadie y sin decir nada, sabía que ella no era la persona que yo ame algún día y sabia que esto era el fin de nuestra relación y eso me pesaba, no quería pensar más así que decidí irme a mi casa y dormir todo lo que quedaba de la noche.
-Salió de la fiesta ¿y fue directo a su casa?- dijo el policía viendo fijamente.
- Esa era mi idea, pero me alcanzo este chavo y atrás de él venía ella, el me golpeó en la cara, y me iba a golpear más cuando ella se metió, el se encontraba alcoholizado igual que yo pero también estaba drogado, así que sin pensarlo le metió tremendo puñetazo en la cara que hizo que se cayera, Rebecca solo se cubrió la cara con una mano, al darse cuenta de su error la levantó y le dijo que si lo perdonaba y que si se iba con él, pero ella dijo que se quedaba conmigo, la burlas de sus amigos se hicieron evidentes, y se enojó, como tú quieras y se fue molesto, Rebecca tomo mi cara y me dijo mira como te dejo, yo solo le sonreí y ella me ayudo a levantarme, caminamos en la noche por el parque que se encontraba cerca de la casa de Luis, ella me pidió perdón y me dijo que era una tonta que no debió a ver hecho pero que me amaba solo que no sabía cómo demostrarlo y yo la calle con un beso, ella solo comenzó a llorar y le dije que estaría bien que estaríamos juntos y que esto se quedaría olvidado…
-¿Se encuentra bien?- me pregunto- ¿Puede seguir?
- Si, disculpe, como le decía ella y yo nos encontrábamos en el parque, la noche era muy6 brillante la luna llena estaba en plena luz y no había nubes que la cubrieran, la luz de la luna se reflejaba, Rebecca se veía hermosa con esa luz, ella me volvió a besar, y fue cuando las cosas se pusieron feas, el chavo se encontraba enfrente de nosotros, nos vio y se lanzo a los golpes contra ella yo quise protegerla, pero me golpeo con una botella de cerveza que tenía en la mano, me tomo de la camisa y me dio dos golpes con ella, me noqueo y caí desmayado, cuando desperté el chavo se había ido a lo lejos vi un bulto en el piso, era Rebecca, mi novia estaba totalmente destrozada de la cara y al hablarle y moverla me di cuenta que ella se encontraba muerta- mis lagrimas salieron sin pedirme permiso.
-Disculpe ¿pero no sabe cómo se llama el joven que lo golpeo?
-La verdad, no
-Está bien, eso es todo, muchas gracias por su participación, le mantendré informado, y si sabe algo no dude en llamarme- me dio su tarjeta y salió de mi departamento.
Rebecca ¿ahora recuerdas algo?, Rebecca con una dulce voz me contesto que no recordaba nada que todo era tan confuso había partes de la historia que recordaba como cuando un hombre la golpeaba pero no podía ver al hombre bien, ella se encontraba completamente destrozada, no quería creer que aquel joven, que llevo para vengarse de su novio la lléguese a matar por quedarse con el novio.
Los días pasaban y no sabía nada del caso de mi amada, mis amigos me vinieron a visitar para que yo saliera, pero no quería, ella era mi vida, a pasar de todo lo que me decían de ella y de todo lo que había pasado la amaba con todo el corazón y deseaba que hubiera sido yo el que hubiera perdido su vida, porque no se desquitaron conmigo porque la destrozaron a si su belleza era infinita y verla opacada por ese liquido tan llamativo, ya estoy arto de que no saber nada sobre el caso de Rebecca, ¿Porqué no me contactarán?, ¿será que no les importa? Es bastante frustrante que no me digan nada, sobre ella, que pasara, tendré que ir al ministerio público. Parece como si no hubiera pasado nada, siento que ella llegara a la escuela el día de mañana, de reojo creo verla en la parte atrás del carro con esa sonrisa que la caracteriza, pisé el acelerador para llegar más rápido. Y frene en seco voltee a ver el asiento trasero, pero ella no se encontraba ahí, creo que me estoy volviendo completamente loco.
Entre a las oficinas para preguntar por el caso pero había gente delante de mí espere un buen rato en las sillas que se encontraban ahí.
-Pase por aquí- dijo el oficial Hernández me metió en una oficina y me pidió que me sentara- ya iba a ir a su casa con hablar con usted.
-¿Tiene noticias nuevas?
-Así es, pero antes quiero enseñarle algo- sacó una bolsa de plástico y en ella se encontraba una navaja que se me hacia familiar.
-Esa, es, si es mi navaja- le dije.
-Es el arma del crimen señor, podría explicar eso, porque no entiendo que siendo su navaja termino siendo el arma homicida.
-No lo sé oficial, no tengo la más remota idea, no entiendo nada, podría ser que la sacaran de mi chamarra cuando caí desmayado.
-Podría ser, pero dígame, ¿Por qué tenía sus huellas en ella?
-Porque es mía obvio tiene mis huellas igual que las de mi hermano.
-Está bien, pero dígame porque su historia no con cuerda con lo que me dijeron sus amigos, ese hombre no salió atrás del usted, que por cierto, también contacte y me dijo lo mismo, el no salió atrás de usted, ni Rebecca salió de la fiesta a la hora que usted me dijo, se quedó con Juan, el hombre con el que vio a Rebecca, la persona que usted dice que es culpable, salió de la fiesta a las 2 de la mañana junto a Rebecca pero ella se quedo un poco más afuera de la casa y él se fue con sus amigos, a su casa llego a las 2: 30 de la mañana según varios testigos, y la hora de la muerte de Rebecca es a las 2:30.
-¿Qué me está queriendo decir?
-Si, usted la mató
-Jajaja, matarla yo, no podía, no podía haber matado al amor de mi vida-estaban totalmente locos- ustedes no tienen pruebas y de seguro por donde ir por eso me quieren inculpar a mí.
-Usted está totalmente loco- me enseñaron el arma homicida era la navaja que mi padre me regalo, las imágenes me vinieron a la mente- y me va decir que esa navaja no es suya si tiene las iníciales de su padre fallecido y la sangre de su novia, perdón de su ex novia.
-No puedo creerlo, yo la mate, mi cabeza me duele, las imágenes vienen a mí con tanta rapidez que no entiendo nada, aaa, no puede ser, ahora lo recuerdo, mi enojo era tan grande por a verse ido con ese hombre, no quiso salirse conmigo de la fiesta, se quedó con Juan y se metieron una habitación, la espere a bajo de la casa de mi amigo, esperando que saliera con él, esperando que se quedaran solos, pero no fue así, ella se quedó y vi partir a estos chavos, se acercó a mí con esa sonrisa que antes me gustaba y ahora odiaba, se acerco a mí y me pregunto con esa voz tan dulce que destilaba veneno, te encuentras bien, si me encontraba bien, es una pregunta tan estúpida, pero no contesté, me volteaba para no verla pero ahí seguía, no soportaba verla, me daba asco, quería destruirla, y empezó a hablar, no sé porque rayos estas así, tú me cortaste y no sé porqué estas así, soy libre de meterme con quien me plazca y donde yo quiera, seguía hablando mientras la rabia se apoderaba de mi, temía que hiciera algo malo pero me controle, me controlaba porque a pesar de todo la amaba, pero no soporte me dijo sus últimas palabras, el lo hace mejor que tu. Entendí que ella no sentía nada por mí que solo fui su burla, y la rabia me invadió saque la navaja de mi pantalón y se la enterré directo al corazón con todo la furia de mi ser seguí oyendo sus palabras en mi cabeza y saque la navaja y la volví a meter ella gritaba de dolor, y eso me gusto. Me aventó contra la pared con la poca fuerza le quedaba sentí que emanaba de mi un liquido, me abrí la cabeza con la pared, y me entro un segundo ataque de rabia la empecé a golpear hasta agotar mis nudillos, cuando vi que su vida se fue, me pare, estaba completamente destrozada, sentí una sensación que nunca había sentido, me di cuenta de que siempre la amare, que fui un estúpido por a verle hecho eso, que siempre seria infeliz, mate al amor de mi vida por celos, pero sabe algo eso si no me arrepiento de nada…

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